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INFLUENZA

Se conoce como influenza a la enfermedad infecto-contagiosa derivada de la infección por alguno de los virus Influenza tipo A, B, o C. La mayoría de los casos son provocados por el virus tipo A. Los virus tipo A se clasifican con base en la presencia de dos moléculas de superficie llamados Hemaglutinina (HA) y Neurominidasa (NA), y por eso es que podemos hablar de serotipos H1N1, H1N2 , H3N2 etc. El ser humano se contagia más comúnmente de otros humanos,  aunque en ocasiones puede darse el caso que se dé el contagio a partir de otras especies, especialmente cerdos y aves. El virus se transmite a través de gotitas respiratorias generadas al toser por el enfermo y con menos frecuencia a través de objetos o superficies contaminadas con el virus. Año con año el virus se presenta más frecuentemente desde octubre hasta abril o mayo con un pico entre diciembre y febrero. Durante los brotes de influenza en la población general los grupos mas  suceptibles son los niños de edad escolar con una propagación secundaria a los niños de otras edades, adultos y personas mayores. El periodo de contagio es desde un día antes de la aparición de los síntomas y hasta 7 días después (adultos), aunque en niños puede persistir por mas tiempo.

 

¿Qué tan importante es el problema de influenza?

Como cualquier enfermedad puede tener una presentación leve, moderada o severa, que depende de muchos factores como la edad, el estado inmunológico (es de ir, sus defensas), el tipo de virus que lo ataca ( hay virus que han demostrado ser más agresivos),  y diversos factores de riesgo ( menores de 5 años, mayores de 65, diabetes, obesidad, hipertensión, enfermedades pulmonares crónicas como asma, enfisema, EPOC, SIDA, inmunodeficiencias primarias o secundarias, cáncer, etc. A pesar de que existe vacuna para su prevención la OMS (Organización mundial de la salud) estima que cada año se presentan en el mundo alrededor de 1000 millones de casos  de Influenza estacional ( 20% de la población mundial), entre 3 a 5 millones de casos severos y cerca de 500 mil muertes. En Estados Unidos, el 20 % de la población enfermará de influenza cada año. Aproximadamente 200,000 personas serán hospitalizadas con 36,000 muertes y un impacto económico anual de 90 mil millones de dólares.

 

Cuadro Clínico.

Por lo general la influenza se presenta con fiebre de inicio súbito (aunque puede existir influenza sin fiebre), mal estado general, cansancio, escalofríos, dolor de cabeza, flujo nasal o congestión nasal, dolor de cuerpo o dolores musculares, dolor de garganta, tos, y en algunos casos se puede presentar con molestias gastrointestinales como nausea, vómito o diarrea. El periodo de incubación es de 1-5 días y la recuperación sucede habitualmente entre 5-7 días, aunque ocasionalmente puede durar hasta dos semanas. Se recomienda tomar en serio a la influenza ya que puede ser el inicio de algo mayor. Frecuentemente se puede sobreagregar otra infección, o descompensar a personas mayores con problemas cardiacos (hipertensión), metabólicos (diabetes), o alguna otra enfermedad.

 

Diagnóstico.

El diagnóstico debe realizarse idealmente por un profesional de la salud con base en la historia y la exploración física, e idealmente debe corroborarse con pruebas de laboratorio y/o pruebas rápidas, que no siempre estarán disponibles para el médico.

 

La vacuna contra Influenza.

La vacuna antigripal se recomienda siempre para todo el todo el mundo y su contenido es avriable cada año. Este se decide por un panel de expertos y un comité de vigilancia quienes lo seleccionan con base  en los 3 serotipos que circularán con mas frecuencia en la siguiente estación. En México la vacuna sale al mercado aproximadamente a finales de septiembre o principio de octubre cada año, por lo que se recomienda aplicarse la vacuna lo antes posible (idealmente antes de noviembre) para lograr una mayor protección. La vacuna en México es inyectada y contiene virus muertos que no pueden provocar la gripe ,pero preparan al cuerpo para generar defensas contra la infección. En otros países se puede encontrar una vacuna inhalada que contiene virus vivos debilitados y puede producir más molestias por lo que no se recomienda a cualquier persona. La vacuna reduce las probabilidades de contraer la enfermedad en un 80% de los casos, por lo que es posible que aun siendo vacunado pueda presentarse la enfermedad. Es importante vacunarse todos los años, debido a que la protección caduca aproximadamente en ese plazo y segundo porque el contenido de la vacuna puede cambiar año con año. Es importante mencionar que los niños de 6 meses a 9 años que no han sido vacunados previamente requieren de dos dosis el primer año que reciben la vacuna con un intervalo entre ellas de 1-2 meses. Posterior a la aplicación de la vacuna el cuerpo tarda alrededor de 3-4 semanas en generar defensas, por lo que entre más pronto se aplique antes de  la epidemia, el cuerpo contará con mejor protección para cuando eso suceda.

 

¿Qué población se considera de riesgo para contraer la influenza?

La vacuna se recomienda para todo el mundo, de los 6 meses en adelante, sin embargo en ocasiones se debe priorizar y vacunar a la población que la necesita más.

  • De los 6 meses a los 5 años
  • Mayores de 65 años
  • Toda persona que por enfermedad y/o tratamiento presente baja de defensas
  • Personas con problemas pulmonares crónicos ( Asma, Enfisema, EPOC)
  • Personas contagiadas con el virus del SIDA
  • Personas que laboran en instituciones o centros para brindar atención médica
  • Personas que laboran con la población de riesgo ( nanas, maestros, trabajadores de residencias o centros asistenciales, etc.)
  • Mujeres embarazadas

 

¿Quienes no deben vacunarse de influenza?

  • Niños menores de 6 meses
  • Personas que presenten una alergia al huevo severa ( una alergia leve e incluso moderada no es una contraindicación para recibir la vacuna)
  • Personas que en el pasado hayan presentado cualquier reacción severa al recibir la vacuna previamente
  • Toda persona que padezca el síndrome de Guilliain Barré

 

Efectos secundarios de la vacuna:

Los síntomas más comunes relacionados con la aplicación de la vacuna son dolor, induración, inflamación o comezón en el sitio de aplicación, así mismo puede causar fiebre, mal estado general, nausea, dolores musculares, escalofríos y dolor de cabeza, pero no causa síntomas gripales.

 

¿Cómo prevenir el contagio?

No existe ninguna forma garantizada de evitar al 100% el contagio del virus de la influenza, pero lo podemos prevenir en un 80% con la vacunación oportuna y temprana (antes de la temporada de influenza), y evitando relacionarse con gente enferma, así como lugares muy concurridos. Y con las siguientes recomendaciones:

  1. Lavarse las manos con agua y jabón, en caso de no tener usar gel antibacterial, sobre todo después de toser, estornudar, antes de comer y después de ir al baño.
  2. No compartir vasos, platos, cubiertos, botellas ni utensilios para comer.
  3. No ir a trabajar ni al colegio, quedarse en casa mientras se tiene la enfermedad.
  4. Cuando se estornude o tosa, cubrirse la boca con un pañuelo desechable, tirarlo a la basura y lavarse las manos inmediatamente, en caso de no tener papel cubrirse con el antebrazo la boca, no taparse con las manos.

 

Tratamiento

Lo más importante es acudir al médico, para que evalue el tipo de cuadro, la severidad de la enfermedad, en qué fase de la enfermedad está el paciente,  y considerar los factores de riesgo.

El medico es la única persona que puede determinar el  tratamiento óptimo para cada paciente así como alertar a la familia sobre los datos de alarma que deberán vigilar.

Además  se deberá:

  • Tomar muchos líquidos para evitar deshidratación
  • Dormir mucho y descansar
  • Tomar paracetamol o ibuprofeno para bajar la fiebre, y NUNCA ASPIRINA a niños y adolescentes ya que puede tener consecuencias GRAVES.

 

Datos de Alarma

  • Cuando es difícil controlar la fiebre.
  • Cuando existe dificultad para respirar o respira muy rápido.
  • Cuando tiene piel azulada.
  • Cuando esta deshidratado (lengua seca, ojos sin brillo, no orina por largos periodos).
  • Cuando existe algún problema neurológico: esta somnoliento, tiene un lenguaje incoherente, perdida del equilibrio o pérdida del estado de conciencia.
  • Cuando mejore de los síntomas gripales e inmediatamente empeora con otros síntomas.
  • La presencia de  cualquiera de los anteriores se considera grave, por lo que es indispensable acudir a consulta con su médico.

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