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Varicela

varivaxLa varicela es una enfermedad infecciosa que solo afecta a los seres humanos, altamente contagiosa provocada por el virus Varicela-Zoster que se manifiesta con un rash generalizado vesiculoso que genera comezón y que típicamente produce entre 250-500 lesiones en diferentes estadios de evolución acompañado de signos y síntomas agregados. Se le ve tradicionalmente como un cuadro benigno y pasajero aunque en algunas ocasiones puede acompañarse de complicaciones muy serias e incluso potencialmente mortales. La Varicela es generalmente más benigna durante la infancia temprana y por ende más delicada en adolescentes y adultos jóvenes. Durante una varicela o una infección con sospecha de ser varicela u otros exantemas virales jamás se debe utilizar aspirina o medicamentos con ácido acetilsalicílico por la posibilidad de provocar una complicación conocida como síndrome de Reye.

El virus de la varicela-zoster (VZV) queda en estado de latencia en el cuerpo humano y generalmente cuando nos bajan las defensas se reactiva, cuando esto sucede se manifiesta como un herpes zoster, lesiones vesiculosas que siguen el trayecto de los nervios, produciendo dolor, ardor y en ocasiones neuralgia postherpética.

El contagio se da generalmente de persona a persona a través de la expulsión de gotitas de saliva que se transmiten por el aire al hablar, toser, estornudar. Los pacientes contagian desde 1-2 días antes de manifestar el exantema de piel hasta el momento en que todas las lesiones se encuentran en fase de costra. El período de incubación es de 14-16 días (10-21).

El cuadro clínico puede variar dependiendo de la edad, en pacientes mayores puede existir lo que llamamos un período prodrómico con la presencia de fiebre, mal estado general seguido del rash, sin embargo en los niños el período prodrómico frecuentemente no existe. El exantema como ya se mencionó consiste en lesiones que se distribuyen de cabeza a pies, predominio central es decir en tronco y espalda, vesiculares (llenas de líquido) que al romperse se convierten en costras.

El diagnóstico de varicela se hace generalmente mediante la revisión del paciente, aunque en casos atípicos se pueden solicitar exámenes de laboratorio.

El tratamiento de la varicela puede ser inicialmente con sintomáticos pero en ocasiones también se utilizan otros tipos de medicamentos, lo que depende de muchos factores, la edad del paciente, factores de riesgo, el estado inmunológico, enfermedades concomitantes, la presencia o no de complicaciones en el momento del diagnóstico y que su médico pediatra deberá de considerar.

En casa usted puede hacer lo siguiente:

  • Mantener al paciente en un ambiente fresco porque el sudor y el calor intensifican la comezón. Colocar un paño húmedo sobre las áreas más afectadas.
  • Mantener las uñas cortas y limpias para disminuir el riesgo de infección al rascarse.
  • Darse un baño en agua fresca con avena para disminuir las molestias
  • Aplicar loción con calamina o soya para disminuir la comezón
  • Vigilar la presencia de fiebre (considerar que puede tratarse de una complicación)

El pronóstico de la varicela es generalmente bueno, con una recuperación por completo en un periodo de 6-9 días, aunque como ya se mencionó el virus se queda dormido en nuestro cuerpo pudiendo reactivarse en uno o más momentos de nuestra vida a lo que se conoce como Herpes Zoster.

Las complicaciones de la varicela afortunadamente se presentan en el menor número de casos, son más frecuentes en menores de un año y en mayores de 15, sin embargo pueden ser de consideración. Las infecciones bacterianas son frecuentes, tanto a nivel de la piel, favorecido por el rascado, como las que se presentan en el aparato respiratorio de las cuales la más importante es la neumonía. En ocasiones las complicaciones afectan al Sistema Nervioso, pudiendo producir Meningitis aséptica, encefalitis, mielitis transversa, Síndrome de Guillain Barre y ataxia cerebelosa de la infancia. Otras posibles complicaciones son cuando afectan la sangre, articulaciones, el corazón el hígado u otras áreas como testículos o los ojos.

La primera medida de prevención la constituye la aplicación de la vacuna de varicela que habitualmente se coloca entre los 12-15 meses y entre los 4-6 años de edad.

En la medida de lo posible alejarse de posibles contactos de varicela activa, lo cual puede a veces ser difícil ya que un paciente en fase prodrómica puede contagiar aun cuando no presente el rash.

Se recomienda visitar a su médico cuando:

  • Sospecha de varicela, en especial si es menor de 1 año o mayor de 14.
  • Si el paciente luce muy enfermo.
  • Si presenta dificultad para respirar.
  • Si cuesta trabajo despertar al paciente, cefalea intensa, cuello rígido, confusión.
  • Si presenta sangrado en las lesiones.
  • Si tiene fiebre persistente o de difícil control.
  • Si se observa una zona muy roja y caliente o muy inflamada y dolorosa en la piel.

Si el paciente tiene enfermedades concomitantes que deprimen las defensas.

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